miércoles 4 de noviembre de 2009

Catalunya, Poder, PPeriódicos....


Jordi Pujol era muy generoso con el papel de Can Godó... le regaló unos dineros... más de doce millones de euritos.

A día de hoy, "La Vanguardia" sigue apareciendo por hospitales públicos de Valladolid, cada día un pedazo de suscripciones fantasmas... ¡hay que seguir siendo el más "B"endido!

Can Godó añora la época anterior y hará lo imposible para que vuelva.

Para los empleados y asalariados de Pepe Antich.. hay que dar consigna diaria:

tripartido progre malo, próximo tri ciu ppartito.. deseado!

El choque de intereses impide al tripartito fijar una postura común ante la corrupción

¿Ciénaga? En la época del pujolato hasta las loterías de la Generalitat estaban relacionadas con la mafia made in USA. Con lo generosa que fue "La Vanguardia" con los escándalos del clan de los negocios de Convergencia, con la familia tan próxima a Jordi Pujol, a los manejos de Unió.. con sus múltiples escándalos, con la relación de amor-odio de los Godó con Prenafeta, con los ex empleados de "El observador" que han acabado de "escribidores" en Vanguardia... algún ex director algún día sacará unas memoria que darán mucho que hablar... ¡ánimo Juan, tu si que sabes cositas!

Catalunya no es una ciénaga; tampoco un oasis
Lo que no dice el "papel de Can Godó", tampoco PP Antich...
El 80% de las empresas que aportaron ayudas económicas a la Fundación Trias Fargas, vinculada a Convergència (CDC), durante los últimos años de pujolismo, obtuvieron a corto plazo jugosos contratos de la Generalidad, concesiones administrativas o recalificaciones de terrenos.... Entre las empresas citadas por El País destacan Applus (entonces del grupo Agbar), RVSA, Catalana Occidente, Motorsol, Autolica, FCC, Copisa, Comsa y Rehac.
Nadie quería hablar (tam PP Ciu -O Can Godó) de los negocios de los hijos del gran líder catalanista... llamado Jordi Pujol/Español del año 1984
ABC, año 2002:
BARCELONA. Tras los escándalos en las consejerías de Trabajo y Turismo, el gobierno de Jordi Pujol atraviesa con el caso Lear una de las crisis más espinosas de esta legislatura. Si ya por si solo el polémico cierre de la planta de la Lear en Cervera (Lleida) -que amenaza con dejar sin empleo a cerca de 1.300 trabajadores- se había convertido en asunto político, las ramificaciones del caso, que han salpicado directamente a dos hijos de Jordi Pujol, han puesto al gobierno de CiU contra las cuerdas.
El escándalo arrancó al conocerse la vinculación de Josep Pujol Ferrussola con la consultora Europraxis, que asesora a la multinacional Lear en el proceso de cierre de la planta de Cervera. Por su parte, Jordi Pujol Ferrusola es secretario general del Departamento de Industria, conserjería -encabezada por Antoni Subirà, primo político del presidente- a la que se acusa de inhibirse en el caso y de no hacer nada para ayudar a los trabajadores. Las críticas de «nepotismo» y de «connivencia» se han sucedido por parte de la oposición, que el martes pedirá la creación en el Parlamento catalán de una comisión de investigación.